La insólita razón por la que otro chileno no pudo llegar al Súper River Plate de Marcelo Salas

Nelson Acosta y Gabriel Mendoza se conocían desde la época de O’Higgins de Rancagua, a comienzos de los 90. Por eso llamó tanto la atención que una de las primeras medidas de Don Nelson en su llegada a la Roja en 1996 fue cortar al Coca e instalar a Cristián Castañeda como su lateral derecho titular. Junto a Scooby Doo, varios jugadores de la U de Miguel Ángel Russo se sumarían al proceso de Francia 1998 tras no ser tenidos en cuenta por Xavier Azkargorta, el DT anterior.

El problema de Gabriel Mendoza había sido ser la cara del proceso del Vasco, siempre capitán las veces que Iván Zamorano no estuvo, y líder del fracaso de la Copa América Uruguay 1995. Otros jugadores, como Eduardo Vilches, desaparecerían para siempre, mientras que Miguel Ramírez, Nelson Parraguez y Francisco Rojas tendrían un pronto retorno.

Cristián Castañeda fue titular siempre que estuvo en condiciones. La vez que estuvo inhabilitado, ya en 1997, se recurrió a Mendoza, pero el Coca se lesionaría, dejándole el cupo de lateral derecho a Cristián Mora ante Venezuela en Santiago. Ya sobre el final de la campaña, en otra ausencia del lateral azul, Acosta probaría con Francisco Rojas en el primer tiempo y Fernando Cornejo en el segundo, en el trascendental duelo ante Perú. Cristián Castañeda era un inamovible para la Roja.

El año 1997 sería de los más bajos de su estadía en la U, club al que había llegado en 1993 como revelación, donde había obtenido un bicampeonato en 1994 y 1995, además de una semifinal de Copa Libertadores en 1996. Pese a un bajo año 1997, lo suyo sería pura alegría clasificando con Chile a un Mundial, gracias al gran final de clasificatorias de Marcelo Salas, figura de River Plate y excompañero suyo en la U.

El año 98, casi por inercia, debía comenzarlo como titular en la U y en la Roja, sin embargo la estantería se le empezaría a mover en ambos lados. Nelson Acosta, ya decidido a ocupar línea de 3 en Francia 1998, buscaría opciones como carrileros, más que como lateral clásico. En la gira de inicio de año probaría con dos volantes de contención en ese puesto. Primero Pablo Galdames, suplente en la U, pero con un despliegue que ya conocía desde Unión Española, y luego con Moisés Villarroel, quien sería titular ante Inglaterra en Wembley y luego en el Mundial. Además llevaría a Jorge Gómez, otro que ubicaba desde O’Higgins. Castañeda no apareció en ese listado que fue a Asia, Oceanía y Europa.

En la U, por su parte, el DT Roberto Hernández contaba con varios mediocampistas de lujo, por lo que comenzaría a improvisar. Clarence Acuña terminaría siendo lateral derecho ese año, y Eduardo Arancibia volante de contención. También jugaría Ricardo Rojas, Cristián Mora, Galdames y el propio Pollito Arancibia en ese puesto. Cristián Castañeda finalizaría ese año 1998 relegado y pidiendo por los medios partir del club, con fuertes declaraciones. El enojo vendría desde mucho meses antes.

Fue a fines de febrero, antes del inicio de la Copa Libertadores 1998, que el River Plate de Marcelo Salas salió en búsqueda de un lateral derecho para el torneo continental para cubrir la partida de Gustavo Lombardi, el suplente de Hernán Díaz. La idea era inscribir un defensa diestro solo para la Copa, y luego anotarlo en el Apertura 98-99. En ese puesto, tras Díaz, solo figuraba un joven Pablo Richetti. El elegido, con referencias del Matador Salas, sería Cristián Castañeda. El negocio no tenía por dónde caerse, era Win-Win para el jugador y para la U.

El pase de Scooby a River Plate, campeón del Apertura 97-98 y la Supercopa a fines de 1997 con Salas como figura, se terminó de sellar la noche del 28 de febrero de 1998. Con esa información Castañeda se fue a dormir y despertó ya en marzo. Se iría por un préstamo de 150 mil dólares para jugar la Copa Libertadores hasta el Mundial de Francia 1998, y luego tendría una opción de compra. Todo ese tiempo sería compañero de Marcelo Salas, quien había metido las manos al fuego por él, y quien ya estaba vendido a la Lazio de Italia. Con muy poco porcentaje de ese dinero habían ido por el lateral chileno. 

El libro de pases de la Conmebol cerraba a las 21:00 horas del 1 de marzo, pocas horas después del cierre del negocio entre River Plate y el jugador. Muy a lo chileno, el pase y los papeles del lateral ni siquiera llegaron a la AFA en Buenos Aires antes de esa hora, y mucho menos a la sede de la Conmebol en Paraguay. La transferencia no se había realizado, pero desde ambas dirigencias le comunicaron que estuviera tranquilo, que era un hecho que volverían por él para la segunda fase de la Copa Libertadores, también antes del Mundial de Francia. Se mantenían las condiciones económicas y un acuerdo de palabra entre River Plate y el dirigente azul Fernando Braun.

River Plate, con Marcelo Salas en el plantel, pasó con comodidad, y en el primer lugar, su grupo ante Colón, Alianza Lima y Sporting Cristal. Se jugaría entre el 4 de marzo y el 8 de abril. En octavos de final el turno sería de América de México, y también, supuestamente, de Cristián Castañeda. La llave comenzaría a jugarse el 15 de abril, solo un mes y medio después de la primera negociación. La concretización del acuerdo de palabra jamás llegaría. El año de Castañeda no estaba siendo bueno. 

River Plate pasaría la llave ante los mexicanos, y en cuartos de final volvería a enfrentarse a Colón de Santa Fe, también antes del Mundial, entre el 13 de mayo y el 6 de junio. Otra vez desde River Plate mirarían para otro lado y no contratarían a Castañeda. Hernán Díaz sería el lateral inamovible, y a la hora de reemplazarlo durante los 90 minutos acudirían a los centrales Pedro Sarabia y José María Paz. Los millonarios avanzarían a semifinales ante Vasco Da Gama, ya después del Mundial y sin Marcelo Salas. Los brasileños los eliminarían.

Castañeda por su parte, y pese a su dramático primer semestre de 1998, sí sería nominado al Mundial de Francia y jugaría algunos minutos ante Austria, aunque cuando no estuvo Moisés Villarroel ante Brasil, ese puesto lo ocupó Fernando Cornejo. Muchos leyeron el viaje a Francia de Castañeda, Musrri y Marcelo Vega como una muestra de agradecimiento de Nelson Acosta por sus campañas en Clasificatorias. Quizá la única buena noticia que recibió Scooby Doo ese año.

8 comentarios sobre «La insólita razón por la que otro chileno no pudo llegar al Súper River Plate de Marcelo Salas»

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