Del Mundial al fútbol chileno sin escalas: El arquero ganador que llegó a la UC

La temporada de 1987 es una de las que más recuerdan los hinchas de Universidad Católica. Con un equipo con solo jugadores nacionales logró el Campeonato Nacional de la mano de Ignacio Prieto. Para quedarse solo con representantes chilenos debió “desechar” a una de las buenas figuras del torneo anterior, el paraguayo Juan Ramón Isasi, quien en 1986 había anotado cuatro goles en 12 partidos.

El otro extranjero que tuvo Universidad Católica en 1986 fue otro paraguayo. Se trataba del golero Julián Coronel Rosa (23 de octubre de 1958), el que semanas antes de llegar a Santa Rosa de Las Condes había disputado el Mundial de México 86 con Paraguay, siendo la tercera alternativa tras Roberto Gato Fernández y Jorge Battaglia. 

A la izquierda de Rogelio Delgado antes de viajar a México 86

Para 1986 la UC había decidido mandar a préstamo a Marco Cornez a Palestino tras diferencias con Nacho Prieto, y quedarse con el joven Patricio Toledo (24 años) y con el veteranísimo Leopoldo Vallejos (42 años). Para tener un término medio decidieron traer a Coronel (28 años) con la esperanza de que fuera titular tras grandes campañas en el Guaraní y participación en las Clasificatorias a México 86 y en el propio Mundial.

Junto a Jose Luis Chilavert, antes de llegar a Católica

En las listas oficiales de la Copa del país azteca, que se jugó entre el 31 de mayo y el 29 de junio, el arquero apareció como perteneciente a Guaraní. En Chile, el Campeonato Nacional de 1986 comenzó en los primeros días del mes de julio. Julián Coronel partía desde cero junto a Toledo y Vallejos.

Coronel en un clásico universitario de 1986

Los que lo vieron jugar, sobre todo ante Palestino y Universidad de Chile en Santa Laura, y ante Naval, hablaban de partidos perfectos, que era un arquerazo. Imponente y de shorts muy largos, manejaba la defensa de Rubén Espinoza, René Valenzuela, Pablo Yoma y Patato Martínez. Sin embargo, pese a rendir, disputó solo 8 partidos en un Torneo donde Patricio Toledo estuvo en 24 y Leopoldo Vallejos en 3, uno de ellos iniciando el año 87, donde el Polo colgó definitivamente los guantes.

En la previa de un partido en el estadio Santa Laura

Las crónicas de la época hablan que Coronel nunca le cayó en gracia al Nacho Prieto. Que discutió más de una vez con Alfonso Swett por aumento de contrato. Además tuvo un lesión en pleno partido y otros hablan de nostalgia por su país. Todo ello condicionó que el titular del 86 fuera Patricio Toledo, pese a que para 1987 fue mandado a préstamo a Everton y se perdió el histórico título de la UC. Ese decir, para el campeonato con solo chilenos prescindió de sus tres arqueros del año anterior. 

En sus reemplazos para 1987, haciendo las paces de por medio, volvió Marco Cornez, mientras que Fernando Díaz pasó de cuarto a segundo arquero. Como tercer meta quedaría el joven Hernando Labbé, quien a mitad de año se iría a Suecia, dejándole su cupo a Juan Carlos Vargas. De todos ellos. sólo jugaría Cornez.

Con la Copa Libertadores de 1990

Tras salir de Universidad Católica, el paraguayo Julián Coronel siguió en la primera linea de Sudamérica. Recaló en el Olimpia de Luis Cubilla. Junto a varios arqueros más, fue parte del proceso de la Selección en las Clasificatorias de Italia 90. En 1990 fue campeón de la Copa Libertadores de América con el Rey de Copas siendo suplente de Ever Almeida, y en 1991 fue subcampeón ante Colo Colo como alternativa de Jorge Battaglia. 

En el mítico álbum Salo, editado en Chile, de la Copa América de 1991

Ese mismo año 1991 fue parte del álbum Salo de Copa América como único meta del combinado guaraní, pero finalmente el DT Carlos Alberto Kiese decidió traer a Chile a José Luis Chilavert y al joven Rubén Ruiz Díaz. Tras su figuración en la Selección de Paraguay y el Olimpia de Asunción, decidió terminar su carrera en el Alianza FC de El Salvador en 1995 junto a sus compatriotas Eradio Espinoza y Tito Bernal.

En el Alianza FC de El Salvador

Hoy Julián Coronel trabaja en las comunicaciones de su país y alguna vez hizo noticia por posar desnudo para un revista para hombres. En Católica solo estuvo seis meses, pero aun muchos cruzados lo recuerdan por sus atajadas, por su porte, por sus looks y por alguna buena entrevista en el Zoom Deportivo. Fue el primer arquero extranjero que vino de un Mundial al fútbol chileno sin escalas.

Con su típico look de pantalón largo