Moisés Villarroel en Wanderers: De veloz delantero a DT salvador

Corría el verano de 1996. Claudio Núñez, figura del ascenso de Wanderers en 1995, se movía entre la Selección Preolímpica de Mar del Plata del Nacho Prieto y la Adulta de Xavier Azkargorta. En Valparaíso, aprovechando la ausencia del Diablo, un nuevo puntero derecho asomaba en los caturros. Se trataba de Moisés Fermín Villarroel, con 20 años cumplidos en febrero.

Con la 9 en la espalda, era titular en la Copa Chile e incluso se codeaba con el gol. Era una grata revelación en el equipo de Jorge Luis Siviero. El 7, Mario Vener, era otro que había empezado con todo. El 11, Claudio Núñez, volvería desde La Roja para formar una de los mejores tándem que recuerden los porteños más jóvenes, con el respeto de Joel Soto y Silvio Fernández.

Siviero quería seguir contando con Villarroel tras el regreso de Núñez. Para eso lo retrasaría en la cancha, usándolo como volante derecho, mientras que el zurdo Pistola Flores, otro siete pulmones, haría su trabajo por la izquierda. Ese 1996 fue consagratorio para Villarroel. En 1997 ya estaba en la Roja de Nelson Acosta. Había debutado en el fútbol profesional en diciembre de 1995, en la final de Segunda División ante Audax Italiano. En ese partido Siviero necesitaba un delantero contragolpeador y confió en el puntero de 19 años.

Su debut por la Roja fue en abril de 1997, ante Venezuela en el Monumental. Nelson Acosta lo haría ingresar como volante de salida por Marcelo Vega. Luego iría a la Copa América 97 como volante derecho. En las Eliminatorias no aparecería más. Volvería a la Roja para los partidos de comienzos de 1998.

Cuando Acosta se decidió por jugar con línea de tres en todos sus partidos, su lateral volante por la derecha sería Pablo Galdames. Lo conocía desde Unión Española, justamente jugando en esa posición. Tenía potencia, lo que quería el DT en el Mundial. Fue en el paso de Chile por Nueva Zelanda que Villarroel le terminó por quitar el puesto, justo antes de enfrentar a Inglaterra en Wembley. 

El resto ya es historia conocida. Jugó Francia 98 tras recuperarse milagrosamente de una lesión y fue a la Copa América 1999 estando en la Primera B con Santiago Wanderers. Estuvo en la Roja con Acosta, Pedro García, Jorge Garcés, Juvenal Olmos y otra vez Nelson Acosta. Fueron 35 partidos clase A. Algo le veían a Villita. Fue salvavidas en la segunda etapa de Nelson Acosta, cuando no se encontraba un lateral derecho.

Además de Wanderers, jugó en Colo Colo. En pocos torneos fue un titular indiscutido, pero jugaba más que muchos estelares. Lo hacía de lateral, de volante, y hasta de líbero. Cada vez más lejos de la posición en la que se inició. 

Volvió a Wanderers para sus últimos cinco años. Había sido campeón de la B el 95, jugando solo un partido, pero titularísimo en el título del 2001 con Jorge Garcés, comiéndose la banda derecha. Se retiró en el 2014 tras volver en 2009. Es Ciudadano Ilustre de Valparaíso, tiene la Medalla al Mérito Diego Portales y fue galardonado como Jugador Emblema de Wanderers.

Ya estuvo como DT caturro en lugar de Nicolás Córdova el 2018. Se fue mal. Hoy otra vez lo llamaron para hacerse cargo del primer equipo en lugar de Víctor Rivero, DT que había llegado hace menos de un mes por Ronald Fuentes. El ahora Tío Moise, una vez más será un salvavidas. Como lo fue con Siviero y con Nelson Acosta. Esta vez lo será de Wanderers, el club que ama, y donde lo aman.

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