Marcelo Vega y su fanatismo azul

“Desde chico soy hincha de la U”, dijo Marcelo Vega a su llegada a Universidad de Chile el 24 de julio de 2003. Fue una daga en el corazón para los copiapinos. En su ciudad natal debutó a los 14 años en Regional Atacama y hoy es uno de los grandes ídolos del club, que cambia de nombre, pero no de hinchas. Con ellos fue goleador de Segunda División a los 16 años y en 1996 volvió para ser el capitán del equipo que no pudo zafar del descenso. Aún así, entregó uno de los mejores años de su carrera para portar la 10 y la jineta del equipo que lo vio nacer, lo que alternaba con la Roja de Nelson Acosta. El Guatón parecía un viejo crack, pero recién tenía 25 años en 1996. Y 27 cuando fue a Francia 1998.

Se identificó con Unión Española, donde ganó dos Copa Chile, donde fue varias veces el capitán y líder de un equipo con el Coto Sierra, Ricardo Perdomo, Mario Lucca, entre otros. Fue clave en el título del 92 ante Colo Colo, haciendo dos goles en un Estadio Nacional repleto. Partió al Logroñés, pero en España lo querían hacer jugar casi de contención, de lanzador al lado del volante de quite. Se amurró, como tantas veces en su carrera. Volvió a la Unión en 1993 para ser mediapunta y ganó otra vez la Copa Chile, esta vez ante Cobreloa. Tras ese título partió junto a Juan Castillo a Colo Colo, equipo con el que se identifica hoy.

Con los albos ganó el Campeonato Nacional de 1993 y la Copa Chile 1994. Tuvo de dulce y agraz. En 1995 prácticamente desapareció en un medicoampo que tenía a jugadores como Espina, Estay, Etcheverry, Freddy Ferragut y Miguel Vargas, y que por lo general jugaba con tres delanteros aprovechando los buenos momentos de Basay, Vergara y Rubio. Además, al Tobi, la elección Dragicevic – Menichetti, antes amigos y ahora distanciados, le jugó una mala pasada. Como le pasó a tantos históricos que tomaron partido en esas votaciones de 1995.

Es que en el fútbol, como en la vida, hay política. Cada decisión tiene algo de política. Como las declaraciones de Marcelo Vega cuando llegó a Universidad de Chile para jugar el Torneo Clausura 2003. “Todos saben que desde chico soy hincha de la U”, dijo el Tobi en la presentación. “Tiene un significado muy especial estar aquí. Quiero agradecer a todos los dirigentes de la U, en especial al doctor Orozco, porque depositaron su confianza en mí y ojalá la gente nos vaya a apoyar, porque es la única forma de que la U salga adelante, a estadio lleno. Quiero ser campeón…», agregaba Vega para jugar en el equipo de Víctor Hugo Castañeda, su ex socio en el mediocampo de la selección chilena. Heredaba la 10 de Faustino Asprilla.

Con sus declaraciones no solo quedaban plop los hinchas de Colo Colo, Atacama y Unión Española. A los hispanos había vuelto tras un mini retiro en 2002 para jugar otra vez junto al Coto Sierra, José Luis Sánchez, Fernando Vergara y Nelson Tapia, además de Marco Villaseca, Marcelo Peña, José Luis Jerez y Jaime Lopresti, a quien Olmos volvería a llamar a la Selección. Vega jugaba con la 9. Le hizo un golazo a Nicolás Peric pasado el mediocampo, además de otros 3 tantos en 15 partidos durante ese torneo con Roberto Hernández como DT. Parecía que volvía a su Unión Española para quedarse, a revivir esos inicios de los 90. Tenía recién 31 años.

Pero no. Otra vez el apego no fue tanto y partió al Cienciano de Perú. Antes había estado en la MLS de Estados Unidos, en el Racing de Argentina, incluso su pase le perteneció a Universidad Católica en algún momento. También estuvo en Wanderers en 1997 y parte de 1998, otro club donde es querido y respetado. Donde portó la jineta de capitán y se besó el escudo. Los salvó del descenso en la última fecha del Clausura 97 anotándole un gol a Universidad de Chile en Playa Ancha en el último partido del año.

Mucho cariño por todos lados, pero el Tobi se declaró hincha de la U. En la U jugó poco y nada, e hizo solo un gol. Hoy recuerda ese paso como uno de los peores de su carrera debido a los problemas financieros. Tras su retiro, otra vez se acercó a Colo Colo. Juega por ellos en los equipos de “Viejos Crack”, y se “sienta” del lado de los albos cada vez que opina. Como exjugador, como hincha. Eso que también podría hacerlo desde el lado de la U, el rol de Johnny Herrera en el programa que comparten.

Es raro el Caso Vega. Pero estamos en época de elecciones, de abanderamientos, de posturas y decisiones. Un día como hoy calza justo la historia del Tobi,  el que “desde chico hincha de la U”. Que ni se entere el Bichi.

7 comentarios sobre «Marcelo Vega y su fanatismo azul»

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