Raimundo Tupper, Jozic y la Selección


Gusta mucho hacer fútbol ficción con Raimundo Tupper. La depresión se lo llevó un 20 de julio de 1995, cuando solo tenía 26 años. Comenzaba hace poco su carrera en la Selección Chilena, en la que había debutado oficialmente ante España en Alicante a fines de 1993. Su debut, fue también el debut de Nelson Acosta en la Roja, antes de tomarla en forma definitiva en 1996 en el proceso rumbo a Francia 1998. Ahí podría haber estado peleando titularidad con Francisco Rojas por la izquierda o Moisés Villarroel por la derecha. Gusta mucho hacer fútbol ficción con Raimundo Tupper.

La nominación de Acosta en 1993 había sido un aviso de que se le abrirían de par en par las puertas de la selección chilena tras la salida de Arturo Salah, quien solo lo nominó a equipos de proyección en su estadía entre 1990 y 1993. El Mumo fue considerado por Acosta en un equipo repleto de jugadores de Unión Española, y reforzado por piezas clave de otros equipos. Algunos de la U, otros de Colo Colo, de Cobreloa y de la UC. Los cruzados eran Mario Lepe y Raimundo Tupper. El Mumo fue segundo delantero junto a Juan Carreño. La España de Zubizarreta, Hierro, Guardiola y Julio Salinas vencería 2-0.

El Mumo jamás jugó una Copa América. En 1991 Salah llamó a sus tres compadres: Andrés Romero, Nelson Parraguez y Rodrigo Gómez, mas no a él. Por ese año era delantero, por lo que debía pelear el puesto con Hugo Rubio y Patricio Yáñez. Tarea titánica. En 1993 Salah otra vez prescindió de Tupper, quien  venía de ser subcampeón de América jugando por cualquier lugar del sector izquierdo de la cancha. Desde lateral hasta puntero. Salah tenía a Javier Margas para jugar de lateral izquierdo en línea de 4, y a Fabián Guevara para recorrer la banda. También Jaime Pizarro se movía por ahí. Para delantero, perdía un cupo porque Iván Zamorano se integraba recién para el tercer partido.

La historia de Tupper en la Roja iba a cambiar con Mirko Jozic. El croata lo había visto en el Mundial Juvenil de 1987, donde Tupper era una de las figuras de Chile. Estando en Colo Colo se lo quiso llevar en 1992 y 1993, haciendo que los dirigentes ofrecieran salarios altísimos para la época con tal de llevarse a Mario Lepe y Raimundo Tupper, dos de los grandes símbolos cruzados. Dos que tienen su lugar en San Carlos. Ni el Capitán ni Mumo quisieron partir. Por plata no fue.

Jozic llegaría a la selección en 1994 para encabezar el proyecto de la Copa América en 1995 y de Francia 1998. Cuenta la historia que a sus cercanos, entre ellos Ignacio Prieto, le habría dicho que su selección chilena era Raimundo Tupper y diez más. Comparándolo con Colo Colo 91, el Mumo podría ser su Jaime Pizarro o su Marcelo Barticciotto por la izquierda. Su Gabriel Mendoza o su Pato Yáñez por la derecha. De todos ellos solo Gabriel Mendoza era mirado rumbo a la Copa América de 1995. A Yáñez lo llamó, pero para retirarse. Curiosamente a Pizarro, su capitán en 1991, nunca lo tuvo en cuenta. Para qué, si tenía a Tupper. Ah, y a Fabián Guevara, otro que le gustaba mucho jugando por la banda.

Lo de Tupper y diez más lo mostró en la cancha. Fue titular el 22 de marzo de 1994 ante Francia en Lyon, en el debut de Jozic. Jugó como volante derecho, y un pase suyo terminó con una larga sequía de Iván Zamorano en el Real Madrid y en la Selección Chilena. Cuentan que compañeros querían tomarse fotos con Jean Pierre Papin y Tupper les dijo: «Vayan, háganle un túnel y olvídense de los autógrafos».

Luego vendría un duelo ante Arabia. Ingresaría como delantero por Pedro González y haría su debut en las redes para poner el 2-0 a los 85 minutos. Su primer y único gol por la Roja. Luego, durante ese 1994, jugaría un segundo duelo ante Arabia Saudita, además de Perú, Bolivia y Argentina en Santiago. El proceso de Mirko Jozic se apagaba.

El DT croata se fue. Entre la incertidumbre de lo que pasaba en su país, sumada a la animadversión que habían tomado algunos medios con su postura futbolística. Había pasado de los rombos perfectos del 91 a un conservador 3-4-1-2, o a su segundo esquema, el de un líbero y tres stoppers. En 1995 llegaría Azkargorta, el fatídico año de Tupper.

El Vasco lo tenía en carpeta, pero nunca le dio minutos. Eran además los peores momentos de Tupper con la enfermedad. Había perdido la titularidad en la UC, había bajado de peso, no tenía ganas de nada. Lo llevarían para despejarse a una gira a Costa Rica durante la Copa América Uruguay 1995, a la Copa que debería haber ido como pieza clave en el esquema de Jozic, Él ya no quería nada. Ni selección chilena, ni Copa América, ni fútbol, ni vivir. Quería estar en paz.

Un comentario sobre «Raimundo Tupper, Jozic y la Selección»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *