Lanaro: De casi campeón de América a Tetracampeón


Germán Lanaro es el único jugador no criado en Universidad Católica que ha portado la jineta de capitán de la UC en los últimos años. El protocolo del club es que solo la lleven los formados en casa, y por orden de experiencia. Fuenzalida primero, Felipe Gutiérrez después. Parot, Catuto, Saavedra y Valencia también la han usado. Entre todos esos nombres se coló Germán Lanaro en el partido de Copa Chile 2021 ante Everton, justo el día que lo traía de vuelta a las canchas tras seis meses de ausencia

Lanaro se lo merecía. Llegó a mediados de 2015 a la Universidad Católica de Mario Salas. Pudo haber arribado como campeón de América, pero la demora en la nacionalización le impidió estar en la nómina de Jorge Sampaoli, carente de centrales además de Gary Medel y Gonzalo Jara. El “nacionalizado” Miiko Albornoz y Pepe Rojas eran las alternativas. Luego se sumaría Gato Silva por la lesión de Carlos Carmona. Esa iba a ser la última opción para que Lanaro, entonces de Palestino, se sumara a la Roja. Su carta llegó a mediados de julio, pocos días después de que Chile se consagrara campeón del Continente. Hasta última hora el cuerpo técnico de Sampaoli preguntó por cómo iba su papeleo.

La expulsión de Gonzalo Jara por el affaire con Edison Cavani ponía con más fuerza a Lanaro en carrera para la selección, sin embargo su castigo se cumplió en su totalidad en la Copa América y quedó habilitado para el inicio de las Clasificatorias ante Brasil rumbo a Rusia 2018. Lanaro, más Leonardo Gil, Matías Catalán y Luciano Cabral eran los nuevos apuntados por el DT de Casilda tras lograr los concursos de Albornoz y Pedro Pablo Hernández, pero fallar con Mauro Zárate, Leonardo Ulloa y Francisco Rodríguez, después. Solo Luciano Cabral llegó a las selecciones juveniles. Lanaro nunca fue llamado oficialmente, mientras que Leo Gil estuvo recién en 2021 en un microciclo de Martín Lasarte.

Lanaro es íntegro tetracampeón con la UC. Es del selecto grupo de los cuatro títulos entre 2018 y 2021. Compartió defensa con Benjamín Kuscevic, Branco Ampuero, Valber Huerta y Tomás Asta Burugua. Mientras estuvo bien, siempre fue titular, haciendo incluso pelear por el puesto a Kuscevic y Huerta, ambos en un gran momento. Muchas veces su lentitud, sobre todo post lesiones, la suplió con su experiencia y su timming para ir a los cruces. Cada lesión, cada golpe, cada mano llevada a sus piernas era una daga para los hinchas. Siempre se recuperó, siempre estuvo de vuelta, siempre estuvo en la foto levantando la Copa, haciéndose presente en partidos clave.

Chileno por lazo sanguíneo y no por estadía, sus abuelos se fueron a vivir a Argentina por allá por las últimas décadas del siglo pasado. Hoy queda libre, hace rato que no ocupa cupo y Valber Huerta escuchará ofertas para no “cortarle las alas”. Podría quedarse sin problemas. Pablo Guede, que lo trajo a Palestino, siempre lo ha querido. Antes en Colo Colo, ahora en México. La edad no importa, también suena Gonzalo Jara. Se quede o no, está en la historia grande de la UC. En el club ya lo reconocen como un jugador de casa. Ya le dieron la jineta,

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