El Toulón de Eduardo Berizzo

Si esto fuera el programa de Martín Cárcamo y le preguntaran a 100 chilenos futboleros por los hitos del éxito del proceso de Marcelo Bielsa en la Roja, probablemente la respuesta más repetida sería el Torneo Esperanzas de Toulón 2008. Ahí el DT rosarino tuvo a su disposición a un equipo Sub 21 durante el mes de mayo, plantel que sería clave para sacar días más tarde seis puntos de visita ante Bolivia y Venezuela, y enrielar el mal comienzo del proceso con jugadores como Marcelo Salas, Miguel Riffo, Claudio Maldonado, Cristián Álvarez, Manuel Iturra, Luis Jiménez, Eduardo Rubio, entre otros.

Parece majadero hablar de Marcelo Bielsa después que por la Roja pasaron Borghi, Sampaoli, Pizzi, Rueda, Lasarte y Berizzo. Sin embargo, son los propios futbolistas de la selección chilena los que en 2022 han sacado varias veces a colación la etapa del Loco, comparando los métodos de trabajo y analizando la savia nueva de la Roja. Claro, hay un común denominador. El actual DT titular del equipo, por ese entonces era la mano derecha de Bielsa. Era tan mano derecha que no estuvo en esas semanas en Toulón, ya que el Loco lo envió como DT estelar con una Sub 23 a Malasia a jugar otro torneo. De ahí también salieron otros jugadores que se sumaron al proceso adulto, como Roberto Cereceda y Daúd Gazale.

En Toulón 2008 no estuvo ni Mauricio Isla ni Alexis Sánchez, ambos en Udinese, y tampoco Arturo Vidal, ya en Bayer Leverkusen. Sí se afirmó Gonzalo Jara, quien deambulaba en Colo Colo hasta como lateral volante izquierdo, pero que Bielsa ya lo tenía visto como líbero en ausencia de Waldo Ponce.  Su compañero de zaga en Francia fue Gary Medel, volante en Universidad Católica, pero que el Loco quería como su “Nelson Vivas de Argentina”, tras no convencerse con Cristián Álvarez, quien en Eliminatorias estaba cumpliendo esa labor de stopper/lateral. Fabián Orellana fue otro que sumó bonos como alternativa de Alexis Sánchez como puntero derecho.

En Toulón también se empoderó a Carlos Carmona como volante central o volante derecho, posición que ni Maldonado ni Iturra suplían como a Bielsa le gustaba. Otro, y sabiendo que Matías Fernández no estaría por Eliminatorias, fue Pedro Morales. El volante de enlace se convirtió en regalón del rosarino antes del regreso post castigo de Jorge Valdivia y fue clave en Bolivia. Estuvo hasta poco antes del Mundial de Sudáfrica en la consideración del DT, pero la ida de Mati y Valdivia como conductores no pagaba nada en las casas de apuestas.

En Toulón el que perdió puntos fue Carlos Villanueva. Allá en Europa tuvo su última oportunidad de convencer, mejorando su condición física. No lo hizo y se fue para siempre de la Roja. Atrás quedaba el recuerdo del centro a Salas en Montevideo jugando como puntero izquierdo. Chapita Fuenzalida sería otro que ganaría terreno, pese a estar volviendo hace poco del retiro. Al igual que Morales, esas buenas semanas en Toulón, y luego en las fecha doble ante Bolivia y Venezuela, lo mantuvieron en consideración en todas las nóminas locales, y solo fueron desafectados por norma FIFA antes del Mundial, para quedarse con solo 23 seleccionados. Nicolás Crovetto, por ese entonces Corvetto, fue otra buena figura. Pasó de no tener ninguna chance ante Droguett, Mark González, Beausejour y Cereceda, a estar siempre en lista de espera de Bielsa. Estuvo en nóminas del Loco en partidos por Europa.

Pues bien, con esa experiencia tan cercana para Berizzo, resulta extraño, muy extraño, que el DT no haya usado estos amistosos para repetir ese buen sabor de boca. Era un buen momento para empoderar jugadores de 20, 21 ó 22 años, pero se la jugó con piezas que bordeaban los 30 años. Un mediocampo con Núñez y Méndez juntos, o un llamado a Bastián Yáñez para tener al menos un jugador zurdo en zona de volantes y delanteros, ya que Darío Osorio no lo convenció para jugar en ninguno de los dos extremos. La presencia de Miguel Almirón haciendo toda la banda izquierda fue de las pocas cosas rescatables que tuvo en Paraguay. Yáñez, con confianza y cerca de Méndez, podría hacerlo en Chile.

Jeyson Rojas y Clemente Montes fueron otros de los Sub 23 que no tuvieron su oportunidad en puestos donde sí estuvieron Juan Delgado y Jean Meneses, por ejemplo.

Ahora se vendrá Polonia y Eslovaquia como últimos duelos ante del inicio de las Clasificatorias en marzo de 2023. La nómina, sobre todo por el duelo contra la Polonia de Lewandowski, otra vez no permitirá probar con tantas caras jóvenes. Vendrá el amistoso con Eslovaquia y el periodo de ensayos se habrá acabado. Dependerá de Berizzo, con la excusa de los Panamericanos 2023, preparar en el verano jugadores de cara al debut eliminatorio, aunque no podrá contar con los Beausejour, los Estrada o los Millar de la época. Esos jugadores ni tan chicos ni tan viejos, pero que Bielsa rescató de la liga local y los hizo piezas clave en la Roja. Era un mejorador de jugadores, y jamás se preocupó de las imposiciones de la prensa o los representantes. Algo impensado en 2022.

La gira por Barcelona y Viena, e incluso la anterior por Asia, donde sí se sumaron jugadores tras la llegada de Berizzo y no tuvieron problemas con la visa, pudo haber sido el Toulón del Toto. Ya no lo fue y el tiempo se acaba. Quizá, con tanta comparación con Bielsa, su Toulón sean los Juegos Panamericanos recién en octubre de 2023, con varias fechas clasificatorias  ya jugadas y, quizá, con obligación de enrielar el  avejentado plantel inicial. ¿Estará Berizzo para ese entonces?

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