El extraño caso Daniel González

Sí, todo futbolero vio jugar a Daniel González en Wanderers en Primera A y Primera B. Era un jugador que no parecía ser Sub 21, hasta se paraba en la cancha como experimentado, con seguridad. Jugó varias veces de líbero ordenando a sus compañeros, y portaba, con orgullo para él y la hinchada, la jineta de capitán de los caturros con escasos 20 años. A Católica no le vendieron ningún paquete como ya insinúan los más extremistas en las redes sociales.

Lo que es indefendible es que Dani parece ser otro jugador. Ante São Paulo, en el Morumbí, no temía andar de brazos en jarra a pocos metros de Ariel Holan. Valiente para “desafiar” al DT con su actitud, pero muy blando para defender. Los brasileños olieron sangre y se cargaron por ahí. Parecía un novato. Marcó de lejos, no atacó el balón en una jugada que casi termina en gol, y perdió todos los duelos en velocidad. Le pesó una cancha en perfecto estado. Parecía pesar varios kilos más de los pocos que ya tiene. ¿De atacar como lo estaba haciendo Marcelino Núñez? Ni hablar.

Sí, todo lo anterior puede entenderse porque Holan lo puso de lateral derecho, puesto que no domina, pese a que el único partido que tiene por la Roja adulta lo hizo jugando ahí en un amistoso ante Bolivia en el debut de Lasarte. Esa vez hasta atacó, pese a que no era su responsabilidad. Por esos días pasaba sus mejores momentos en Wanderers y se notaba la confianza. En esta llave ante São Paulo pareció un debutante, aunque ya lleva  varios años en el profesionalismo.

Hablamos de la llave, porque su bajo rendimiento no fue solo en Brasil, donde solo estuvo 15 minutos, tras ingresar a los 30 minutos por Cimbi Cuevas y salir en el entretiempo por Fuenzalida. En la ida en San Carlos también fue el peor de los cruzados, y también fue reemplazado para arreglar la carga en el camino. Tuvo responsabilidad en al menos dos goles. Venía de estar en uno de los colistas de la B, para saltar a marcar a varios monstruos del São Paulo, con nivel de selección brasileña.

El análisis no puede terminar solo en los partidos de la Copa, porque también cometió errores en la llave ante San Felipe en Copa Chile, solapadas con la excusa que venía recién integrándose y conociendo los movimientos. Contra Coquimbo Unido mejoró, pero tampoco dio la confianza absoluta de ser primer central de un equipo grande. Con problemas por la regla del Sub 21, Holan lo tiene considerado como titular indiscutido en el Torneo Nacional, aunque sigue buscando un central extranjero pese a la sobrepoblación en ese puesto. No vaya a ser que el Sub 21 sea Gonzalo Tapia y a Daniel González se le acabe el cupo en la consideración del DT argentino. Holan ya lo dejó en evidencia ante los hinchas en los dos partidos de la Sudamericana. No lo culpó de la derrota, pero…

Por el bien de Universidad Católica y el fútbol chileno, esperemos que retome el nivel. No es un desconocido central extranjero al que nunca vimos jugar y no sabemos sus estándares de crecimiento. Los que hemos seguido la carrera de Daniel González sabemos que tiene cosas diferentes para ser un central tan joven. Hasta antes de su rotura de meniscos en septiembre de 2021, que lo tuvo varios meses fuera de las canchas, lo venía  demostrando desde las selecciones menores, y también en los peores momentos de Wanderers, donde se erigió como líder y figura. En la UC, bien rodeado por Matías Dituro atrás, Mauricio Isla a la derecha y un central sólido a su izquierda, debería mejorar. A confiar católicos, hombres de por fe.

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