
Eran los locos años 90 en el fútbol chileno. Audax Italiano cumplía un muy buen primer semestre el año 1996, en su retorno a la Primera División tras nueve años jugando en la B. A los verdes los dirigía Roberto Hernández, tenía a los seleccionados chilenos Nelson Cossio y Mauricio Illesca, al paraguayo Hugo Brizuela, al Bichi Claudio Borghi, el Negro José Ortega y a los jóvenes Marco Villaseca, Marcelo Peña, Claudio Figueroa y Rafael Olarra, todos posteriormente nominados a La Roja en el proceso de Nelson Acosta.
También sumaban los brasileños Danilo Machado y Toninho, y atrás había que entrar con traje y escudo para enfrentar a Danilo Chacón, Eduardo Soto, Pablo Ortega y al recordado Ricardo Lee (QEPD). Los jóvenes Felipe González y Alejandro Carrasco ganaban y ganaban minutos.
Los audinos terminaron el primer semestre en el décimo lugar, pero con el inicio de la segunda rueda el equipo se afianzó y se posicionó tempranamente en lugares de Liguilla de Copa Libertadores. El apetito comenzaba a abrirse y plata había. Valentín Cantergiani era su presidente y mecenas, y había un activo apoyo de la Colonia. En 1994 habían estado en São Paulo invitados por Parmalat gracias a gestiones del empresariado italiano en Chile.
Es por eso, y pensando en una eventual participación en la Copa Libertadores 1997, es que en medio del segundo semestre de 1996, y ya pensando en el siguiente mercado de pases del Verano del 97, fue que un grupo de empresarios ofreció hacer las gestiones para traer a un ídolo de la Roma, mundialista en Italia 90 y sin minutos en el Sturm Graz de Austria, equipo al que había partido tras 16 años en la Loba. Se trataba de Giuseppe Giannini, “El Príncipe”, uno de los mayores talentos del Calcio en los 80 y 90 siendo genio y figura en el título romano de 1983.
Para octubre/noviembre de 1996, meses en los que se realizaron los contactos con el crack romano, “Il Príncipe” tenía 32 años, 47 partidos por su selección, seis goles, una participación en la Eurocopa 88 y otra en el Mundial de 1990 jugado en su país. Había partido a Austria para la 96-97, pero a las pocas semanas ya no tenía cabida ni siquiera en el banco. La información llegó hasta Chile, pero también hasta México, donde lo quería el Veracruz.

El ofrecimiento de los dirigentes audinos consistía en pagarle la totalidad de su sueldo a cambio de convertirlo en su rostro publicitario en Chile. No de Audax, sino que de las marcas de la colonia en el país. El conductor italiano había sido elegido como uno de los jugadores más guapos de Italia 90 y podía ser grito y plata.

Los derechos federativos serían de Audax Italiano y ahora solo faltaba clasificar a la Copa Libertadores 1997. Los itálicos lograron mantener su rendimiento y clasificaron a la Liguilla de Copa Libertadores, sin embargo fueron eliminados por penales en Calama tras vencer 3-1 en La Florida y caer 3-1 ante Cobreloa en el Norte. Luego los loínos caerían en la final ante la UC de Sebastián Rozental.
Audax, tras su campañón, perdería al DT Roberto Hernández, quien se marcharía a la U. Marco Villaseca se iría a Colo Colo y Mauricio Illesca a Las Palmas de España. Por el Bichi Borghi sí llegaría un apellido bien italiano, pero no desde Europa. El argentino Daniel Cangialosi se convertiría en el nuevo 10 itálico tras una buena campaña en Concepción durante el 96. Para el segundo semestre se sumaría el paraguayo Carlos Guirland. Nunca lo haría Giuseppe Giannini, quien no eligiría ni Chile ni México, sino que se quedaría a terminar su contrato de un año en Austria, pero rescindiendo a mitad del primer semestre de 1997.

Giannini ficharía en el Napoli a comienzos de la temporada 1997-1998 y terminaría su carrera jugando en la B con el Lecce en 1998 -1999. Una vez retirado, ya en 2015, se vio envuelto en un lío de amaño de partidos. La mancha que ensució la carrera de “Il Principe”, ídolo de la Roma…y casi jugador de Audax en el viejo estadio de La Florida.