Rodrigo Tello: El hombre marcado por los Superclásico de 1999

Darío Franco fue el último entrenador de Universidad de Chile en vencer a Colo Colo. Fue en mayo de 2013 por el Torneo de Transición, un mes antes de no aprobar el regreso de Rodrigo Tello para el Apertura 2013-14. Hubiera sido el momento justo para el retorno del lateral volante zurdo que en el año 2000 le dejó 9 millones de dólares por su venta al Sporting de Lisboa. Finalmente en ese mercado se dio el regreso de Luis Felipe Gallegos y la llegada de Marcelo Jorquera. Además, en el plantel, ya había otros carrileros zurdos como Roberto Cereceda y Luciano Civelli.  Con ellos Darío Franco perdió en julio la Supercopa ante Unión Española, la gota que terminó por rebasar el vaso. Ese torneo de Apertura comenzaría sin Darío Franco ni Rodrigo Tello. Sería Marco Antonio Figueroa quien asumiría la banca de la U.

La carrera de Rodrigo Tello en Turquía se alargaría dos temporadas más. En la 2015-2016 volvería a Audax Italiano, un paso poco recordado por los hinchas. Se había ido 15 años antes del país, en exitosas temporadas en la Universidad de Chile, pero marcado siempre por el archirrival Colo Colo. Pese a que los albos lo “echaron” a los 15 años, él no guarda ningún rencor y agradece lo aprendido. Ese colador de 1994, en el año en que se juntaron los nacidos en 1978 y 1979, le marcó la vida. Había que hacer solo un equipo entre dos planteles, y el zurdo Tello, por ese entonces un talentoso volante, quedó fuera de la elección de Carlos Mister Pipa Durán.

En la U lo recibió Roberto Álamos, histórico DT de Inferiores, quien ya lo conocía desde Colo Colo, donde también coincidió con José Pekerman y esa generación dorada de los albos de Pablo Contreras, David Henríquez, Francisco Arrué, Nicolás Córdova, Álvaro Sarabia, entre otros. Tello cambiaba el Monumental por el El Sauzal. Mariano Puyol y Victor Hugo Castañeda serían los DTs que lo terminarían de formar, ahora en la vereda del frente.

En 1998 la U fue campeón de la categoría Sub 20 con Víctor Hugo en la banca. En el verano de 1999 llegaba otro colador. Los que partían a préstamo y los que pasaban al primer equipo. En ese momento Rodrigo Tello ya era derechamente un lateral volante. Castañeda jugaba con un 3-4-1-2 y él hacía toda la franja. En los adultos, el equipo de Roberto Hernández, se paraba con cuatro zagueros. Mauricio Aros el lateral titular y Rafael Olarra su suplente. Miguel Ponce se acababa de ir a la UC por no tener cabida.

Justo ese verano de 1999 se jugaba una nueva edición de la Copa Ciudad de Santiago. Sería un cuadrangular entre Universidad de Chile, Colo Colo, Lausanne de Suiza y Colonia de Alemania. Todos contra todos, y luego una final y un tercer y cuarto lugar. El Colo Colo de Nelsinho Baptista iría con todo. Había contratado a Cristián Uribe, y tenía un tridente con Barticciotto, Manuel Neira y Crisitán Montecinos que se movían por todo el ataque. Seguía Marcelo Espina y había recuperado de sus largas lesiones de 1998 a Raúl Muñoz y Wilson Contreras. En el debut del torneo, un 5 de febrero, los albos empatarían 1-1 ante Colonia, y la U lo haría 3-3 ante Lausanne, todo en el Estadio Nacional. Se vendría el primer superclásico del año. Iba a ser una calurosa tarde del 7 de febrero.

Ese partido, que pudo haber sido otro amistoso de verano, terminó siendo histórico. Histórico por el 5-1 de Colo Colo con tres de Neira, uno de Espina y otro de Montecinos. Histórico por la pelea de Ricardo Rojas y Marco Villaseca, siendo la primera vez que se aplicaba la Ley de Violencia en los Estadios. Histórico porque un partido amistoso, recién el segundo del año, marcaba la salida de Roberto Hernández de la banca de la Universidad de Chile. Por esos días, el juvenil Rodrigo Tello, campeón con la Sub 20 semanas antes, estaba entre estudiar una carrera o partir a préstamo. El club más interesado, además de Puerto Montt y Osorno, era Deportes Linares.

Tras la salida de Hernández, a la U le quedaban aún dos partidos de la Copa Ciudad de Santiago, más un amistoso pactado con Concepción en Collao antes del inicio del torneo ante Cobreloa en la fecha 1 y Colo Colo en la fecha dos. Todo muy pegado. No había tiempo. Sería César Vaccia, Jefe de las Divisiones Inferiores, quien asumiría el desafío. Horas después de ser nombrado, ya debutaba ante el Colonia un 9 de febrero. Sería derrota 3-2, manteniendo el 4-2-2-2 de Roberto Hernández. El 11 de febrero, otra vez albos y azules jugarían en el Nacional, ahora ante muy poco público y por el tercer y cuarto lugar. Un decoroso 2-2 con un desconocido Rodrigo Tello viendo algunos minutos. ¿Cómo había llegado hasta ahí?

Otra vez Colo Colo marcaría al exalumno del Don Orione. En la Copa la U se quedaría sin laterales izquierdos. Aros se lesionaría, lo mismo que Ronald Fuentes, por lo que Olarra debería pasar a ser zaguero central. A César Vaccia lo seguían manteniendo en el plantel. Fue justo ahí cuando se produjo el encuentro que cambiaría la carrera de Rodrigo Tello. El día que el zurdo fue a buscar sus papeles de salida para fichar en Linares, o matricularse en una Universidad, vino un cruce con el DT en las dependencias azules. “¿Qué estai haciendo ahí, cabro?. Anda a vestirte que no tengo laterales izquierdos”, le dijo Vaccia. “Es que me voy a Linares, Profe”, respondió Tello. “Quédate conmigo hasta que yo esté en el cargo, luego vemos qué hacemos. Por ahora no tengo gente por la izquierda para terminar la Copa Ciudad de Santiago”, respondió el hasta hace poco días Jefe de Cadetes. Tello agarró sus cosas, fue al camarín y se vistió. La camiseta 20 estaba disponible. La había dejado el Negro José Ortega.

Jugó esos minutos en la Copa Ciudad de Santiago y luego el 20 de febrero ante Concepción. El 28 de febrero, en el estadio Nacional, debutaría oficialmente por la fecha 1 del Campeonato Nacional 1999. Fue lateral izquierdo en una línea de cuatro. Jugadores y esquemas muy diferentes al que terminaría consiguiendo el bicampeonato, con tres en el fondo. Ese último día de febrero la U saltó a la cancha con Vargas; Castañeda, Rojas, Olarra, Tello; Galdames, Acuña; Valencia, Mafla; Maestri y Barrera. Fue triunfo 2-1 con goles de Barrera y Mafla y descuento de Mauricio Donoso. El joven lateral Tello jugaría un correcto partido.

Otra vez, cuándo no, Colo Colo se metería en su camino. En la segunda fecha se enfrentarían a Colo Colo en el Monumental. No se repetiría el 5-1 de la Copa Ciudad de Santiago, sino que esta vez sería 5-2, con dos goles de Montecinos, uno de Barticciotto y dos de Manuel Neira. A Tello le tocó el mano a mano con Manolete y no ganó ninguno. Pudo ser el último partido de Vaccia y Tello en la U, pero terminó siendo el despegue de los azules, ayudado por las charlas entre el novato César Vaccia y los referentes del equipo. Referentes que ya habían pasado por algo similar en 1994 cuando sumió Jorge Socías.

La U agarró vuelo y Tello se convirtió en figura. Ocupaba cualquier zona izquierda de la cancha. Podía ser lateral, lateral volante, segundo contención o conductor. Era una de las grandes apariciones del fútbol chileno y sería clave en el Preolímpico 2000 tras ser campeón en 1999 con la U. Dicen que los dirigentes de Colo Colo corrían en círculos cuando veían la carrera meteórica de Rodrigo Tello. Los JJOO del 2000 y el bicampeonato de ese año elevarían su status. Luego la selección adulta y su gol de tiro libre a Argentina. Por muchos años, antes de la Generación Dorada, fue de los pocos referentes en Europa con David Pizarro, Mark González y algún otro. Había llegado hasta ahí por haber decidido ir a buscar unos papeles para partir de la U el mismo día que Vaccia se enteraba que estaría corto de laterales zurdos.

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