Rosario de puteadas

 

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En todos lados hay hinchas que no merecen llamarse hinchas. Los que no dicen “Claudio Bravo jugó mal”, sino que aseguran que no tiene manos y que nunca ha hecho nada por Chile. Los invito a ver Chile- Uruguay rumbo a Sudáfrica 2010 o Chile-España y Chile-Brasil en Brasil 2014. Tres partidos de poquita relevancia, un caramelo entre las cientos de tapadas en los cientos de partidos que ha jugado por Chile.

Informa la TV argentina que en Rosario hay un grupo importante que quiere que Argentina pierda el domingo. Claro, son hinchas de Rosario Central y no comulgan con un equipo dirigido por Gerardo Martino (ex O’Higgins) y Jorge Pautasso (ex Temuco y Antofagasta), dos reconocidos hinchas y ex jugadores de Newell’s Old Boys. Para peor el equipo lo capitanea Lionel Messi, otro leproso.

El odio lo aumenta que en la vereda del frente estará Juan Antonio Pizzi, uno de los últimos ídolos canallas, el mismo que dejó la banca de Universidad Católica clasificada a copas internacionales para ir a dirigir a Rosario Central a la segunda división de Argentina. Los canallas sufren además con las burlas de la vereda rival en contra de Ángel Di María, hijo pródigo de la Academia rosarina, quien se ha lesionado en Brasil 2014, Chile 2015 y EE.UU. 2016. “Se caga entero”, dicen los de Newell`s.

Esta odiosidad y las ganas de que Argentina pierda por parte de los hinchas de Rosario Central probablemente ni llegue hasta la concentración albiceleste. Allá, Agüero (Independiente) es amigo de Mercado (Racing), Mascherano (River) hace dupla con Banega (Boca) y Messi (Newell’s) con Di María (Rosario Central). Esa amistad en Rosario no existe. Celebraron hasta cuando Pizzi le ganó a Martino en España en un Valencia – Barcelona.

En Chile pasa. Pasa bastante. Pero somos tan chaqueteros que pasa solo en tiempos de crisis. Cuando Isla juega bien es hincha de la U, pero cuando lo hace mal es formado en la UC. Lo mismo con Beausejour y varios más que han jugado en dos grandes o en Cobreloa. Arturo Vidal, Valdivia y Pinilla pasan de “cracks” a “borrachos” en cosa de minutos, Jara, de “Jara” a “Jarita” y Mena de “Cono” a “Keno”. Si es jugador formado en el equipo rival, mejor aún.

Se agradece el futbolero. El que no mató a Pulgar, quien debutaba oficialmente en una semifinal de Copa América y no solo jugando los últimos minutos. Al que conoce los defectos y las virtudes de Alexis, y el que reconoce lo nada que le pesa la camiseta al Gato Silva. Los que dijeron “Aránguiz se equivocó” contra Argentina y no los que lo mandaron de vuelta de Alemania. Esta generación le dio las mayores alegrías a los hinchas chilenos, los mismos que con esta generación se titularon y graduaron de “chaqueteros”. Y ya sabemos que los títulos son para toda la vida. Que lo digan los que celebramos la Copa América 2015.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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