¿Qué fue de Adrián “Carucha” Fernández?

 

carucha3

Es considerado uno de los refuerzos más malos de la historia del fútbol chileno, pero aún así logró sobrevivir en el fútbol de segundo y tercer orden de Europa.

 Eran tiempos difíciles para Colo Colo. Es que después de dar el batatazo en el Clausura 2002 y alcanzar el título con casi puros juveniles en plena quiebra, los albos sólo supieron de frustraciones el 2003, tras perder ambas finales estrepitosamente ante Cobreloa.

El 2004 para enmendar el rumbo, el Popular decidió contratar como técnico al argentino Ricardo Dabrowski, una de las figuras del Colo Colo campeón de América 1991.

El “Flaco” no cruzó solo la cordillera, pues con él arribó un cuarteto de argentinos considerados hasta el día de hoy como parte de los refuerzos más nefastos de la historia del balompié criollo. ¿Sus nombres? Darío Cajaravilla, Marcelo “Tiburón” Verón, Germán Real y el más emblemático de todos: Adrián “Carucha” Fernández.

A poco andar, los cuatro mostraron sus nulas cualidades futbolísticas y fueron repudiados de inmediato por la siempre exigente hinchada alba. El que recibió más bullyng de los cuatro fue “Carucha”. Obvio, fue el que más minutos tuvo en cancha.

Fernández anotó sólo dos goles con la camiseta alba, uno de ellos un golazo a Audax Italiano. Quiso tirar el centro y le salió al ángulo. Crack…

Después de seis meses –quizá- brillantes para él, pero para el olvido para los hinchas del “Cacique”, el carismático delantero argentino partió al The Strongest de Bolivia, donde incluso le anotó un gol de carambola a la U por la Copa Libertadores. Lo gritó con el alma.

Uno año estuvo en suelo altiplánico, luego de eso comenzó un peregrinaje tan grande como insólito por el fútbol mundial. Al Shaab (Emiratos Árabe Unidos); Shacffhausen y Saint Gallen (Suiza); Cherno More Varna y Chernomorets Burgas (Bulgaria); y Hapoel Ramat Gan FC, Ironi Nir Ramat HaSharon y actualmente Hapoel Petah-Tikvah (Israel) han sabido de sus cachañas y pocos goles.

Hoy Fernández sigue dando batalla y de vez en cuando marcando goles en la Segunda División israelí. Sus escasas cualidades, al menos, le sirvieron para asegurar su futuro y el de su familia. Por el Monumental, en tanto, su nombre sigue provocando carcajadas, nada más.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

LAS MÁS VISTAS