Nelson Acosta: El día que su equipo “cambió” para ganarle a Brasil

De esta historia no hay certezas, pero tampoco dudas. El mito dice que el propio Fabián Estay se ofreció a jugar unos metros más atrás para que pudiera entrar David Pizarro de 10, por esos días con poco rodaje en el Udinese y conocido por todos en Chile por sus grandes actuaciones como conductor de la Roja Sub 20 y Sub 23.

Ocurrió el 15 de agosto del 2000. Las irregulares selecciones de Chile y Brasil se enfrentaban por las clasificatorias a Corea-Japón 2002 en el Nacional. Ganó Chile por tres goles a cero. Los chaqueteros dicen que fue ante el peor Brasil de la historia, sin embargo ese proceso terminó con Cafú levantando la Copa del Mundo en 2002. El DT era otro. Scolari ya había reemplazado a Luxemburgo, sin embargo muchos de los jugadores que estuvieron en la derrota en Santiago fueron clave dos años después en el título en Asia. Ese día Brasil tuvo a Dida; Evanilson, Antonio Carlos, Edmilson y Roberto Carlos; Assunçao, Emerson, Ricadinho; Alex; Rivaldo y Amoroso. Luego entrarían Djalminha, Marques y el delantero Luizao. Pero los cambios que sí importan son los de Chile. Todos coinciden que ahí se forjó la goleada de la Roja.

Corría el minuto 8 y talentoso Marcos Assunçao, el de los tiros libres en la Roma, chocó fuertemente con el rústico Marco Villaseca. Dándole la derecha a los que creen en el karma, fue Villaseca quien recibió la peor parte. El volante de Colo Colo jugaba como contención junto a Pablo Galdames, mientras que el Murci Rojas era lateral derecho y Tello el izquierdo. Fabián Estay, quien en la Copa América 1999 había sido volante de contención, era el conductor de la Roja que tenía arriba a Zamorano y Salas.

Lo de Marco Villaseca pudo haber sido una fractura, pero solo fue una hiper extensión en la rodilla. El dolor fue tan grande como el triunfazo de la Roja. Quedó paralizado y recién a los 13 minutos pudo abandonar el campo de juego. En esos cinco minutos de juego suspendido pasó de todo. Cuando se supo que Villaseca no seguía, Nelson Acosta miró hacía el banco y solo pensó en Moisés Villarroel. Estaba Sierra, Rozental, Héctor Tapia y David Pizarro, todos muy ofensivos para Don Nelson. La cosa estaba entre Villarroel y Jorge Vargas. El DT le dio la indicación al lateral volante de Wanderers para que jugara de contención al lado de Galdames. Ahí fue cuando Estay, Zamorano y Salas se acercaron a Acosta y le sugirieron gentilmente a David Pizarro. Habían visto algo en el esquema de Brasil donde podían sacar beneficios.

El Fabi, quien estaba jugando de 10, se ofrecía a jugar más atrás para que Pizarro fuera el conductor. Ya lo había hecho con José Luis Sierra en Paraguay 99. Había que correr más, pero existía una buena oportunidad de ganarle a los brasileños y seguir con vida en las eliminatorias. Así no más fue. Terminó siendo 3-0 con goles de Estay, apareciendo desde atrás, Zamorano y Salas, tras jugadón de Pizarro. Atrás, Nelson Tapia, Reyes, Fuentes y Ricardo Rojas estuvieron en gran nivel. Fue la última gran presentación de Ronald Fuentes jugando como líbero de la Roja. Las lesiones le dijeron “basta”.

Pizarro se iría expulsado sobre el final por un “cachamal” a Roberto Carlos, pero su cambio por Villaseca había sido clave, y el mismo volante de quite lo recuerda. “No sé qué paso con los cambios. Comentan que se acercó uno del equipo al profe a decirle que pusiera a uno y no a otro. Eso es parte del fútbol. Siempre hay gente que comenta qué es lo recomendable o no es recomendable hacer en los planteles. Por ahí, se justifica la idea de que los jugadores se acercaran y plantear quién podía entrar. Se habló demasiado de esa situación», indicó Villaseca. Sobre el final entraría Moisés Villarroel, pero por Marcelo Salas. Nos habían devuelto a nuestro Nelson Acosta.

Tras esa goleada Chile perdió de local ante Colombia. Luego fue a los JJOO de Sidney y fue tercero. Al regreso perdió con Ecuador. Fue una eterna montaña rusa que derivó en la salida de Nelson Acosta y en el último lugar de las Clasificatorias tras tener a Pedro García y Jorge Garcés como DT. Las alegrías de ese triste proceso fueron el triunfo a Francia y la goleada a Brasil por los puntos. El proceso en el que le ganamos al último campeón mundial y al futuro campeón del mundo.