La (muy, pero muy mala) suerte de Toselli

 

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Toselli es un arquerazo, eso no está en debate. Se adueñó, indiscutiblemente, de arco de Católica meses después de ser campeón el 2010. Ese año compartió titularidad con Paulo Garcés, y la alternancia se vivió hasta el último partido del torneo, cuando contra Everton el ahora arquero de Colo Colo reemplazó a Hulk.

Es decir, Toselli fue el arquero cruzado en uno de los periodos con más mala suerte que ha tenido la institución. Esa mala suerte también la ha tenido él. Figura en varios torneos internacionales, jamás tuvo la suerte de amarrar contrato en el extranjero. Esa suerte sí la tuvo, por ejemplo, Miguel Pinto, quien tras una excelente Copa Libertadores y Copa Sudamericana el 2010, terminó partiendo a México. Finalmente demostró que no era un arquero para el primerísimo nivel y hoy juega en Segunda División. Al revés le pasó a Claudio Bravo. Tuvo su chance en España y se la jugó. Hoy es el arquero del Barcelona. Siempre empujado por esa cuota de fortuna que no ha tenido Toselli.

En sus inicios el meta cruzado era igual o más bueno que Bravo. Participó en procesos juveniles exitosos, como el Mundial de Canadá 2007 y Toulón 2008, mientras que el nacido en Colo Colo sólo pasó amarguras entre sub 20 y preolímpico. Hoy Bravo es por lejos muchos mejor arquero que Toselli, pero no por cualidades propias, sino que por el trabajo lógico que hace la experiencia y el roce internacional.

Pasan los años y Toselli sigue buscando su espacio en el fútbol internacional. Pese a ser figura sólo se escuchan ofertas de Olimpia de Paraguay u otros rumores inventados por la prensa, como su chance de ir a la Real Sociedad por recomendación de Bravo o uno más absurdo aún: ser el arquero de Chivas de Guadalajara, un equipo que no contrata extranjeros.

La suerte de Toselli está ahí, en Google, es cosa de buscar. Tapado mucho tiempo por Buljubasich en la UC, por Bravo en la Roja y ahora seguido por las lesiones. Lo acaban de operar y estará seis meses de baja. Deberá ver por la tele como sus contemporáneos Chiquito Romero y Fernando Muslera juegan mundiales y llevan varios años en Europa. Claro, son argentinos y uruguayos y no necesitan batir récords en mundiales para dar el gran salto.

La mala suerte de Toselli. ¿Qué más debe demostrar? ¿que ataja con los ojos vendados? Ojalá que sus mejores años no hayan pasado y dé el salto ya maduro. Como le pasó a Óscar Córdoba, a Diego López, al Patto Abbondanzieri y a tantos otros.

La mala suerte de Toselli. Esa que dice que nunca lo venden tras sus grandes actuaciones y que las ofertas que llegan son ligadas a los deseos de la prensa local y no de los clubes extranjeros.

Desde hoy, tiene seis meses para recuperarse y diez años para demostrar que nació como un arquero distinto. Si no lo logra, y aunque suene conformista, yo creo que la única excusa es la mala suerte de Toselli

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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