La Copa que Brasil no le pudo ganar al Chile de Juan Ramón Garrido

El primer partido que jugó Chile tras el Maracanazo de 1989 fue ante Brasil. Y el segundo, también. Claro, fue el torneo amistoso Copa Expedito Teixeira con partidos de ida y vuelta. Aquí no ha pasado nada.

¿Quién era Expedito Teixeira? El papá de Ricardo Teixeira, presidente de la Confederación Brasileña de Fútbol y yerno de Joao Havelange. El señor homenajeado había fallecido en Chile, tres días después del extraño partido que Chile y Brasil disputaron en Santiago rumbo a Italia 90, antes de jugar de local en Argentina ante Venezuela y el triste final del Cóndor Rojas en Río de Janeiro.

La muerte de Expedito Teixeira era la excusa perfecta para recomponer relaciones entre la Roja y el Scratch. Abel Alonso, recién asumido presidente de la Asociación Chilena, se movió rápido y organizó esta Copa que se jugaría después del pésimo Mundial Italia 90 de Brasil. Habían quedado eliminados, y ante Argentina. Era un partido para que la Verdeamarela comenzara un nuevo proceso. Aceptaron rápido. Lo que Abel Alonso quería realmente era no romper lazos ni con Brasil ni con Havelange y seguir insertos en el ámbito internacional.

Los partidos se jugaron el 17 de octubre en Santiago de 1990, en el debut de Arturo Salah en la Roja, y el 8 de noviembre en Belém, Brasil. En el duelo en el Nacional Salah hizo debutar a Eduardo Vilches, Margas, Estay y Juan Ramón Garrido, un corpulento delantero que explotó en Palestino tras un largo deambular. Rápido y con gol, por ese tiempo pasaba un gran momento en su carrera. El delantero, que además jugó en Tecos de México, Independiente de Santa Fe de Colombia y Temuco, entre otros, se ilusionaba con la Copa América de 1991. Su compañero de ataque en ese partido fue Rubén Martínez, goleador del fútbol chileno en 1989 con Cobresal, y que en 1990 ya estaba en Colo Colo. Ahí sería goleador dos veces más.

El partido en Chile, ante 33 mil personas y con una camiseta sin logo visible, pero fabricada por Ñandú, terminó 0-0. El equipo formó con Cornez; Espinoza, Vilches, Garrido, Margas; Estay, Pizarro; Contreras, Jorge Aravena; Garrido y Martínez. Luego ingresarían Luis Pérez y el Tunga González. Ese sería el último partido del Mortero Aravena en la Roja y la foto de ese encuentro, que acompaña esta nota, se convirtió en póster y rompecabezas del álbum de la Copa América 1991.

Por Brasil jugaron los jóvenes Cafú y Leonardo, luego dos figuras de talla Mundial. Además estuvieron Paulao, que en 1997 jugó en Colo Colo, además de Adilson y Charles del Cruzeiro que disputó ante Colo Colo la Supercopa. También estaban Neto, Donizete, Tulio, Gil Baiano, entre otros. 

Para el partido de vuelta en Brasil se repitieron varios nombres. Ahí Salah hizo debutar a Andrés Romero, Richard Zambrano y Luis Guarda. Mientras que le hizo la cruz para siempre en la Roja a los veteranos Raúl Ormeño y Héctor Puebla, además de los jóvenes Rubén Martínez y Juan Ramón Garrido. Fue otro 0-0 ante 60 mil personas y la Roja formó con Cornez; Romero, Vilches, Garrido, Margas; Ormeño, Pizarro; Estay, Contreras; Tunga González y Rubén Martínez. Luego ingresarían Puebla, Zambrano, Guarda y Juan Ramón Garrido.

El DT Paulo Falcao, por su parte, ahora se la jugó con César Sampaio y Careca III, además de Cafú, Neto, Charles, Gil Baiano, entre otros. Ni en Santiago ni en Brasil pudieron ante la inexperimentada Roja de Salah. No hubo penales, los dos fueron declarados campeones de un torneo que sirvió para recomponer relaciones, y para que Salo hiciera todas las láminas de Chile y Brasil para el álbum de la Copa América 1991.