Carta abierta: Gracias presi Heller

 

Siempre he odiado a los millonarios. Para qué decir a los multimillonarios. Más si tienen un helicóptero y a pesar de ser viejitos pololean con modelos venezolanas, como Gabriela Zambrano, por decir la primera que se me viene a la cabeza.

Imagínate si hay uno que llega a Falabella y compra lo que quiere. Se puede enfermar de lo que se le antoje porque tiene la Clínica Las Condes. Manda a la nana al Tottus y puede volver hasta con un refrigerador.  Tiene un canal de televisión para darse todos sus gustos, incluso para darle pantalla a una modelo venezolana, Gabriela Zambrano, por citar un ejemplo.

Pero qué importa. Ese señor, que ya era dueño de Iberia de Los Ángeles, ahora es el presidente de mi equipo. Si las zorras tienen un presidente bullanguero, nosotros tenemos uno del ciclón iberiano. Se me salió la cadena con lo de zorra, pero da lo mismo, estoy feliz.

Nunca, pero nunca más, podrán decirnos que no tenemos estadio. Que jugamos en el Víctor Jara, que somos gitanos o que andamos mendigando estadio. Nunca más jugaremos de local en el Monumental, o en Coquimbo, o en Talcahuano.

Todo porque este señor millonario puso la platita y nos cumplió el sueño. El estadio va a ser a la mierda, pero no importa. Allá llegaremos todos. Iremos en micro, J12 y J17, los pobres, los ricos y la clase media. Eso no importa, a todos nos une el mismo sentimiento y me imagino que nos vamos a poner en las coloradas cuando un flaite trate de asaltarnos. No nos va a quedar otra. Yo no tengo auto, pero quiero ir a apoyar siempre al bulla. Transantiago es la única solución.

Volviendo a lo de mi presi Heller. Me gusta ese caballero. Tiene tanta plata que debería ser de la Católica, pero es de la U. Lo único malo es que es millonario. Qué importa. Ya tenemos estadio y no lo construirán los brasileños del Mundial. Serán chilenos e incluso manos colocolinas, los mismos que nos andan diciendo que es Laguna Guarén, que seremos el Capo de Provincia o que nuestro clásico es con Wanderers. A esos mismos les digo que ¡Tenemos Estadio! y no lo construyó Pinochet. Lo hizo Heller. Mmm, mejor me callo.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

LAS MÁS VISTAS